Constancia en yoga: El sentido de tu práctica
Updated: Oct 15
Uno de los retos más grandes al practicar yoga es mantener la constancia. Entre los traslados, las jornadas laborales, los compromisos y el cansancio, llegar a clase puede complicarse.
Pero además de revisar cómo acomodar la práctica en nuestra agenda, hay una pregunta que me gusta compartir con mis alumnos: ¿qué sentido tiene para ti ese tiempo que te dedicas?
¿A qué vienes cuando vienes a yoga?
Cada persona llega buscando algo distinto: flexibilidad, movimiento, relajación o simplemente un momento propio. No necesitas comenzar con una búsqueda espiritual; tus motivos pueden ir cambiando conforme conoces la práctica.
Una herramienta que me gusta trabajar en clase es el sankalpa: una intención o indagación personal. ¿Qué quieres cultivar contigo? ¿Qué sentido le vas a dar a cada movimiento y a la manera en que te acompañas durante la sesión?
Cuando reconoces su valor, puedes darle un lugar
Para mí, la intención ayuda a construir un compromiso propio. Esa hora deja de ser solamente una actividad pendiente y se convierte en un espacio que sabes por qué quieres cuidar.
Quizá disfrutas sentirte más fuerte, salir de la rutina o reconocer cómo estás. El motivo no tiene que sonar profundo: necesita tener sentido para ti.
Claro que eso no resuelve el tráfico ni libera tu agenda por arte de magia. También necesitas un horario y una frecuencia posibles. Pero recordar para qué practicas puede ayudarte a tomar esas decisiones y a regresar cuando hayas tenido una pausa.
Una intención que también salga del tapete
Antes de tu próxima clase, pregúntate: «¿Qué quiero trabajar conmigo?». Al terminar, observa cómo estuvo presente esa intención y qué podrías llevarte al resto del día.
Para mí, ahí está el consejo: reconocer lo que la práctica significa para ti y darle un lugar concreto en tu vida. Ese sentido puede crecer y cambiar contigo.
Si quieres empezar o retomar, podemos platicar sobre cómo hacerle espacio a tu práctica.
Nos vemos en el tapete.
— Rou





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